El ínclito cardenal Norberto Rivera ha regalado una nota de Navidad para los medios de comunicación. Resulta que en un acto en una cárcel de mujeres (donde, por cierto, amenizó Paola Dorantes, implicada en el asesinato de Paco Stanley), Norberto Rivera dijo:
Hay “gente que mata la dignidad, el buen nombre de las personas, verdaderas prostitutas, verdaderos prostitutos de la comunicación y no les importa si sean inocentes o no, con su sentencia ellos juzgan, ellos condenan [...] Para ellos no hay más justicia que la que ellos dictan”
Según la RAE, un prostituto es una “persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero”.
Para mí que el cardenal se emocionó, que ahí, en medio de mujeres, quiso reivindicar al gremio y soltó la frase que, según los medios, matizó así:
“[Los comunicadores prostitutos] no matan el cuerpo del hombre, pero es una víbora que mata la fama de los demás”, y lamentó que las reas estén en prisión mientras que los comunicadores que destrozan reputaciones están afuera.
Un “prostituto de la comunicación”, ¿vende su voz para matar la fama de los demás?, ¿quién adquiere sus servicios?, ¿quiénes son?
Si la crítica viniera de otra persona, sería de valientes haberla dicho. No es secreto que, en efecto, hay periodistas que venden sus servicios a empresarios o grupos. Digo, cada quien se gana el dinero como mejor puede. Pero la frase la soltó alguien que, mira tú, no es bien visto en una sociedad ¡católica!
Ay que don Norberto… puso la mano en la llaga pero no le salió bien. Ahora, prostitutos o no, van a ladrar. Pelea de perros.



Creo que el cardenal tiene razón, muchas veces los medios de comunicación haciendo uso del poder que tienen al llegar a muchas personas destruyen la imagen de una persona o grupo de personas y esto puede ser por intereses propios o de terceros.
De acuerdo Juan. El problema es que el cardenal se ha encargado de que los medios lo estigmaticen. Así que en su boca, la declaración suena más bien estridente. Pero de acuerdo en lo que dice, quizá por eso los medios han respondido en legión al adjetivo subido de tono del purpurado.
Es delicado que los religiosos participen en la política, el catolicismo es la religión que más adeptos ha perdido en los últimos años, por situaciones como la que relatas